Deberíamos escribir algún artículo sobre el trabajo de redactor freelance, dicen por la oficina. Y ahí está la excusa; todos empiezan a comentar animadamente que si se requiere una pizca de creatividad, que si hay que hacer tuya la idea, que si hay que trabajar el tono, que si leches.

Eso sí, después, cuando toca escribir cinco cosas que tiene que hacer el redactor de contenidos, nadie se quiere mojar. Cada redactor es un mundo, por ejemplo, o no hay dos personas que trabajan igual; ¡leches otra vez! Bueno, eso es cierto, pero seguro que encontramos cinco cosas con las que debe contar un redactor freelance. ¿Probamos?

#1 El redactor freelance debe escribir

Escribir no es redactar. Es comunicar una idea, componer un mensaje, trazar un discurso; es crear, y también representar y es, ante todo, una necesidad. En el siglo XXI, encontrarás millones de personas que redactan, pero no todas ellas escriben.

#2 Y debe escribir bien

Un redactor con faltas de ortografía no será bueno en su trabajo. Pero escribir bien se relaciona también con el estilo, con los objetivos que quiere alcanzar la marca que nos contrata y con adecuar el tono y el mensaje al público al que nos dirigimos. En resumidas cuentas, háblales en su idioma y diles lo que quieren oír.

#3 Lo que no surge de la nada: profesionalidad, formación, experiencia

Si tienes cerca a alguien a quien le encanta escribir, puede que hayas encontrado al redactor freelance perfecto para ti. Pero la experiencia se acompaña de formación, y la formación de especialización en un sector. Un experto en marketing de contenidos debe conocer los medios digitales, las herramientas 2.0 y sabe crear una historia, una experiencia, un concepto.

#4 If you pay peanuts, you get monkeys, dicen los ingleses

Cuando despuntas, dejas de ser barato. Quizá no necesitas a esa chica que redacta a 200 € por hora, pero tampoco esperes encontrar artículos de gran calidad o que requieren documentarse durante varias horas por 15 euros. Nadie trabaja gratis, y cada vez menos gente lo hace por unos cacahuetes. Si pagas con cacahuetes, consigues monos (¡y eso que nos encantan los primates en general, pero no para esto!).

#5 Apoyo, referencias, cartera de clientes

Da igual si apuestas por un redactor o por todo un equipo: eso atiende a tus necesidades; se trata de que, antes o después, el trabajo de calidad se ve recompensado, y los clientes vuelven, y otros profesionales valoran positivamente el trabajo; en definitiva, no te vayas con el primero que te guiñe el ojo, hombre…