¿Tienes que escribir y publicar mucho contenido de forma regular? ¿Se te hace cuesta arriba, y pierdes demasiado tiempo escribiendo, publicando y corrigiendo cada artículo? ¡Entonces esta checklist de contenidos web que hemos preparado te vendrá de perlas!

Cómo agilizar las fases de la creación de contenidos

Lo cierto es que si quieres producir mucho material de forma eficaz y rápida, debes optimizar todas las fases de la creación de contenido, que vendrían a ser:

  • Fase de gestación: la fase en la que escoges los diferentes temas sobre los que quieres hablar.
  • Fase de redacción: el momento de hacer realidad el artículo, escribir el texto y publicarlo.
  • Fase de difusión: lo siguiente es asegurarte de llegar al máximo público posible vía difusión en redes, suscriptores, etc.
  • Fase de optimización: tras ejecutar, en internet hay que medir. El rendimiento de cada texto te indicará si algo falla y puede mejorarse.

En conjunto es un montón de tiempo, claro. Pero puedes acortarlo trabajando de forma sistemática en cada una de estas fases. En este excelente artículo de Fer Muñoz encontrarás una propuesta de checklist de 17 puntos cubriendo las cuatro fases.

Para una mirada más a fondo, que te ayude incluso a crear un plan de contenidos completo, la referencia indispensable es la Advanced Content Marketing Guide.

Nosotros, en este artículo concreto vamos a centrarnos en agilizar la Fase de Redacción, con un checklist de contenidos que debes cumplir a rajatabla hasta convertirlo en un hábito mecanizado.

Con esto reducirás los despistes y correcciones post-publicación, agilizarás tu forma de redactar, y perderás menos tiempo reescribiendo. Y además, te asegurarás de que publicas un artículo listo para rankear en buscadores y competir con el resto.

Tan sólo tienes que crear una hoja de cálculo con los siguientes puntos a revisar antes de publicar cada texto:

Checklist de contenidos web: redacción y publicación

1. ¿Es interesante para tu público?

Aunque este primer punto pertenece más a la Fase de Gestación, en la que eliges los temas, no está de más repreguntárselo antes de empezar, cuando vas buscando las fuentes para escribir.

¿Realmente tu público está interesado en esto? ¿Va a proporcionarles tu texto algo nuevo, la solución a una duda o un problema, algo atractivo que les ayude a conocer tu marca?

Solo ponte en su piel, y piensa si a ti te interesaría.

2. ¿Tiene keywords con tráfico?

Si estás creando el contenido entorno a una keyword concreta, este punto ya está. Si estás creando un contenido simplemente interesante, busca las keywords relacionadas que mejor rendimiento te vayan a dar. Herramientas como Google Keyword Planner o Übersuggest son gratuitas y de gran ayuda.

Necesitas una Keyword Principal, que llevará el peso del artículo, y luego varias keywords relacionadas o derivadas. Utilizadas todas en su justa medida, hacen tu artículo visible en el ranking de Google cuando alguien las busque (volveremos a ello en el punto 9).

Checklist de contenidos web - Palabras clave o keywords

Recuerda: busca las palabras clave que te ofrezcan mayor rendimiento.

3. ¿Lleva un título atractivo?

El título es clave. Suele ser lo primero que pensamos, y debería ser lo último. Porque:

  • Debe resumir la esencia del artículo
  • Debe incluir la idea central (y la keyword principal, a ser posible)
  • Debe ser atractivo, directo y/o llamativo para atraer el clic e incitar a la lectura

No es fácil dar con un buen título. Una herramienta muy útil aquí es hacer tests A/B una vez publicado el artículo (en WordPress hay plugins específicos para ello, por ejemplo). Pruebas con dos o tres títulos diferentes, y analizas los resultados: el que tenga más clics  mayor tasa de conversión, es el que puedes dejar como definitivo.

4. ¿Tiene una estructura clara?

Entramos ya en el cuerpo del texto. Y lo primero es mostrar una estructura clara y diferenciada, con sus subtítulos, y si se tercia incluso con una tabla de contenidos tipo Wikipedia.

El objetivo de esto es que el usuario pueda hacerse a la idea del contenido del artículo solo echando un vistazo.

5. ¿Tiene los párrafos separados correctamente?

Los párrafos gigantes son para los libros en papel. Internet demanda una escritura mucho más ligera y escueta. Y además, necesita espacios entre párrafos para facilitar la lectura en pantalla.

Cualquier usuario que entre en tu artículo saldrá huyendo despavorido si se encuentra con un mazo de texto de un palmo.

La fórmula más eficaz para escribir suele ceñirse a la norma de 1 idea = 1 párrafo.

Y un párrafo no mucho mayor de 5 o 6 líneas, a ser posible.

6. ¿Tiene las negritas necesarias?

Checklist de contenidos web: claves

Recuerda: público, keywords, título, estructura, párrafos y negritas son los 6 primeros pasos para crear contenidos web. ¡Quedan 5 más: sigue leyendo!

De nuevo con el objetivo de facilitar la lectura, el uso de las negritas es clave en la creación de contenidos web.

Utiliza las negritas para resaltar las ideas principales de cada párrafo. Piensa que, antes de leer el artículo, el usuario primero lo revisará por encima para hacerse una idea de si es lo que busca.

Las negritas aquí hacen el papel de mojones, o piedras miliares, es decir, señales en el camino. De forma que el lector pueda leer en diagonal, saltando de subtítulos en subtítulo y de negrita en negrita para quedarse con lo esencial.

Si le convence, lo leerá seguro. Y tú has ganado un tiempo de permanencia en la página, lo cual es bueno de cara a Google.

7. ¿Tiene los CTA adecuados para el propósito de ese contenido?

Cada post que escribas tendrá un objetivo “comercial” de fondo, algo que quieres conseguir: nuevos suscriptores, seguidores en redes, compartición en redes, descubrimiento de un producto, venta…

Asegúrate de que incluyes los CTA (Call to Action o Llamadas a la Acción) adecuados, en forma de mensaje, enlace, cajetín, o como se terce. Lo normal es ponerlos al final del artículo: ¿te han gustado estas recetas veganas? ¡Pues suscríbete a nuestro boletín y recibirás nuevas cada semana!

8. ¿Utiliza las imágenes adecuadas?

El aspecto visual es indispensable: apoya el texto, y además “desgrasa” la pantalla de tanta letra, dándole color y vitalidad y facilitando la lectura.

Pero poner la primera foto que encuentres en Google no te va a servir de mucho.

Las imágenes deben acompañar al texto, o sea que como mínimo deben estar claramente relacionadas.

En lo ideal, deberían complementar el texto aportando algo útil: la imagen de algo descrito, una infografía de uso, un ejemplo…

Y deben tener cierta calidad y sentido estético. Para que al menos acompañen de forma agradable.

9. ¿Está optimizado para SEO?

Ok, tenías una keyword. Lo suyo es que ahora la aproveches optimizando el texto lo mejor posible. Esto implica (siempre que sea posible):

  • Utilización de la keyword en el Título H1, y al menos una vez en algún subtítulo H2 o H3.
  • Utilización de la keyword y sus variantes en el texto. De forma natural, sin pasarse. Idealmente ha de aparecer en el primer y el último párrafo.
  • Utilización de la keyword en el campo Alt de las imágenes. Ojo con esto porque no debes sobreoptimizar: utiliza variantes, dentro de frases que describan honestamente la imagen.
  • Optimización vía plugins de SEO, que potencian de maravilla los resultados de cualquier artículo. El SEO by Yoast para WordPress es uno de los más extendidos y eficaces, además de muy fácil de usar, pero no es el único.

10. ¿Hiciste la metadescripción?

La meta es un elemento importantísimo que muchos dejan de lado. Se trata del pequeño texto que aparece bajo el título en los resultados de Google.

Es cierto que Google no siempre mostrará la metadescription que tú escribas (según la búsqueda, mostrará el fragmento de texto que le parezca más adecuado). Pero casi siempre lo hará para tu keyword principal, y por tanto es esencial para atraer la atención y el clic del usuario.

Una buena metadescripción se llevará el clic incluso por delante de resultados que aparezcan más arriba. Por supuesto, la keyword debe aparecer, y lo más al principio posible.

11. ¿Has revisado la ortografía y la gramática?

Ahora que ya casi estás… vuelve al principio y relee el artículo. Asegúrate de que no cometes errores ortográficos, ni te quedan frases a medias, o gramaticalmente mal escritas.

Puede que se cuele alguna, y siempre habrá quien te lo señale (amablemente… o no), pero lo ideal, si quieres mostrarte como alguien serio, es escribir de forma seria.

Y ahora sí… ¡dale a publicar, sin miedo!

A la que hayas seguido este proceso tres o cuatro veces, notarás cómo empiezas a producir de forma mucho más mecánica, anticipándote, y perdiendo menos tiempo en relecturas, reescrituras y correcciones.

¡Esperamos que lo encuentres de utilidad!