El otro día se hizo viral un artículo de un escritor de subcultura —con total admiración por esa palabra— al que sigo desde hace años. Él se limitó a decir: “He escrito cientos de cosas mejores así que, si supiera qué teclas he tocado, repetiría; pero sinceramente no lo sé.

Con un proyecto de negocio ocurre exactamente lo mismo. Algunos funcionan, otros sobreviven y un gran número de ellos fracasa. En internet, además, existe una cantidad de información colosal en continuo crecimiento, por lo que cada vez más marcas deben competir por un espacio de mercado limitado a la oferta y la demanda del sector.

¿Pero seguro que eso es todo? Leyendo un breve artículo (No cuesta nada) que Carlos Bravo publicaba en Marketing de Guerrilla —uno de los blogs que seguimos desde aquí con interés— hace unas semanas, no pude más que asentir ante la importancia de construir buenas relaciones profesionales y, sobre todo, procurar formar parte de esta generación que apuesta por la colaboración corporativa antes que por la competencia, e incluso la competencia desleal en muchos casos.

Entendemos el mercado como un campo de batalla y no como una continua oportunidad Click Para Twittear

En su artículo, Bravo marcaba algunas buenas ideas que llevar a cabo para ayudar a un tercero que nos cuestan muy, muy poco: compartir una publicación de Facebook o un tuit, poner un enlace a un artículo interesante con el que enviar visitas a un tercero o recomendar el trabajo de otra persona.

Se nos ha enseñado durante tantos años a competir entre nosotros que entendemos el mercado como un campo de batalla y no como una continua oportunidad de hacer nuevas relaciones profesionales, aprovechar el talento de terceros en beneficio de todos y buscar nuestro propio camino con la ayuda de terceros.

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En España, por ejemplo, el marketing digital ha contado durante años con muchos de estos escollos. Todo nos decía que la relevancia de la marca viene a través de ofrecer, compartir y dar a los usuarios aquello que buscan y, sin embargo, un gran número de empresas con guías de Hubspot en español se las guardaban en un cajón, y también consejos para hacer un buen SEO en tu página, galerías gratuitas de imágenes o aplicaciones para automatizar procesos, por ejemplo. No ha sido hasta alcanzar el medio plazo que muchas grandes agencias han liberado estos conocimientos, beneficiándose mucho más de lo que seguro que esperaban en un primer momento, pero también demostrando algo: una buena idea debería funcionar; el buen contenido debería compartirse, y la profesionalidad debería ser el punto de partida para cualquier colaboración corporativa.

Cuando muchos pensemos así, la importancia del marketing digital se multiplicará todavía más; porque no estaremos creando contenidos para ayudarnos a nosotros: estaremos creando contenido para ayudarnos entre todos, para tender puentes a quienes lo merecen por su trabajo y para incentivar a que aquellos que están trabajando por un sector más fuerte, puedan seguir haciéndolo.

¿No os parece?