Sobre cómo escribir un artículo SEO se ha hablado y se seguirá hablando mucho. Hace relativamente poco se actualizaba Google Panda y Google Penguin para dar caza a los contenidos web sobreoptimizados y al cloaking (mostrar información diferente al lector y al motor de búsqueda para mejorar el posicionamiento), principalmente. Principalmente, para penalizar, pero también para premiar a aquellos que habían rectificado a tiempo sus( estrategias) erróneas de creación de contenidos web.

En 2015, se nos ofrecen tres líneas de acción básicas:

  • Escribir para el lector, no para el buscador
  • Hacerlo bien: ortografía, gramática, estructura (h1, h2 e incluso h3, si procede) y enfoque
  • Originalidad; y quitarse de la cabeza que más rápido es igual a mejor

Sub sole nihil nove est, como decían los clásicos. La línea que se observa consolida la idea de Google de encaminar los pasos hacia la web 3.0 a través de contenidos de calidad que respondan a cuestiones complejas (y de las cuales el gigante americano pueda sacar partido mediante un servicio de calidad, lógicamente).

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Dispara tu SEO olvidando las malas prácticas.

La colaboración constante entre Vorágine y la clásica agencia de marketing online —donde, como sabéis, colaboramos a través de los servicios de redacción SEO para agencias y grandes marcas, así como a través de paquetes que cubren necesidades más profesionales o específicas— nos da la oportunidad y nos exige estar constantemente al día. Por ello, sabemos que ahora no se trata solo de escribir un artículo SEO, sino también de evitar todos los errores derivados ya no solo de la escritura, sino de la estructura que exige el texto, el tono de la marca y el que espera recibir el público, la duplicidad de contenidos en un mercado masificado que, por encima de todo, espera originalidad, tags, anchor text… Muchísimas cosas.

Pero cualquier SEO (trabaje como redactor, SEO on-page, u on-site, o esté especializado en SEO off-page, u off-site) ratifica lo que decía un par de párrafos atrás: Google (y el resto de motores al ralentí) saben muy bien hacia dónde quiere que se dirija la agencia de marketing digital, el profesional SEO e incluso aquel que empieza con el sector con una página modesta: contenido útil, de calidad y original; ofreciendo especial relevancia a aquellos que más pueden aportar (más actualizaciones).

Así, escribiremos un artículo teniendo presente las verdaderas necesidades que Google nos obliga a cubrir, y a partir de ahí, pondremos especial atención en una serie de elementos que podéis encontrar en muchísimas páginas de grandísima calidad.

Hagamos un trato, os paso unos cuantos recursos y os hago un resumen, ¿qué os parece?

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#1 Apréndete todo lo (medianamente) técnico que hay arriba y todavía no te has leído

Eso está ahí por algo. No he perdido los quince minutos del café buscando enlaces para que tú ahora no te mires ni el primero, ¿vale? A ver, seamos serios por un minuto. En realidad, es muy simple. Más allá del texto, de su calidad literaria y de la originalidad del mismo, hay una serie de elementos que debes tener en mente siempre que escribes SEO: la densidad de las palabras clave —sí, de esa no se olvida nadie, pese a ser lo menos real y tangible hoy día—, pero también cómo se organizan las URL y el nivel de las mismas (por ejemplo, por qué es correcto usar  /nivel1/nivel2/contenido y no  /nivel1/nivel2/nivel3/nivel4/contenido), la estructura del texto, la descripción de la entrada y un largo etcétera.

#2 Escribe posts útiles, no de una extensión concreta

Si algo hemos aprendido de trabajar con agencias de marketing digital es que los artículos se tienen que paquetizar, englobar en una idea y monetizar; esto quiere decir que cuando vendemos artículos SEO, vendemos textos de 400, 800 o más de 1.000 palabras, por ejemplo, pero eso no quiere decir que sea lo más óptimo, ni que tú tengas que hacerlo (nosotros, en el blog, no lo hacemos). Como redactores, debemos analizar qué vamos a decir y qué extensión necesitamos para hacerlo, y lo que es más importante, ¿cómo vamos a recuperar la inversión en tiempo de un post de 1.500 palabras? Sí, por norma, funcionan mejor, porque profundizan más, pero no todos los temas nos ofrecen el mismo retorno de la inversión a nivel empresarial.

#3 Transmite el concepto a gran escala

Aprende a trasmitir la idea y a hacer que llegue a la gente. No sirve de nada un crack del storytelling que no tiene ninguna formación en SEO o no está actualizado. En Internet, escribir es una cosa muy diferente a comunicar, porque para comunicar necesitamos captar a través del tráfico orgánico, y para eso necesitamos contenidos fáciles de indexar, de compartir en redes y, por encima de todo, de trasmitir una idea o concepto hacia su público objetivo.

Para comprender exactamente este punto quizá el punto #7 del artículo de Seocom sea básico: en resumen, hay muchísima gente crea contenido de altísima calidad, y no consigue viralizarlo. ¿Por qué? Crea contenidos, pero no tiene una estrategia, o sea, no ha identificado a los líderes de opinión, ni les ha susurrado cosas bonitas al oído, ni tiene retuits, ni menciones, ni nada de nada.

#4 Rehúye el contenido duplicado: créalo

Conozco decenas de personas que trabajan en el sector y reescriben artículos para robar posicionamiento a terceros. Ahora, eso no funciona (vale, funciona; funciona mal), pero en breve dejará de funcionar por completo. Tratar un tema, especialmente un tema que no conocemos, requiere documentación; documentarse es la única forma de formarte una idea y transmitirla a terceros. Escribir un artículo SEO sobre Google Penguin sin entender lo que significa blackhat, anchor text o cloaking es una tontería. Casi tanto como considerar que deberías cobrar (o pagar) diez euros por un artículo que te requiera más de veinte minutos o media hora de trabajo.

#5 Mantén el orden

En otras palabras, no mezcles contenido. Cuantos más blogs trabajas, mejor observas el máximo de conceptos y temas que estos pueden sostener. Profesionalmente, lo más inteligente si tienes una página sobre moda de mujer y una página sobre sombreros es ofrecer el contenido más enfocado en cada sitio. Si lo haces (¡inconsciente!), ten claro que será mejor que le digas a Google qué tipo de relación tienen ambas páginas y cuál de ellas es más específica.

¡Y eso es todo por hoy! Espero que leer todo esto te haya sido útil. Tenía en mente unas conclusiones, pero creo que hay información suficiente que leer y procesar, ¿no crees?