Estás escribiendo tu tesis doctoral y el tiempo apremia. Hace unos meses, dedicaste semanas a plantear tu hipótesis, pero llegar a la síntesis y exponer adecuadamente tus conclusiones te está costando más de lo esperado. Puede que, simplemente, tengas un calendario demasiado ajustado: a la vez que preparas la redacción y la defensa, estás trabajando ocho horas, sino doce los fines de semana; o quizá la estructura o la coherencia del texto se está resistiendo más de lo esperado… O puede ser que no tengas la mejor ortografía del mundo, y los procesadores de texto no siempre ayudan.

Llegados a este punto, cabe plantearse qué proyecto pretendemos presentar, ver por dónde cojea y analizar qué está en nuestra mano modificar para que ese ejemplar que se depositará en la biblioteca para la consulta de terceros sea útil para otros y motivo de orgullo para uno mismo.

 Pasos a seguir antes de corregir una tesis

  1. Estructurar el discurso, escribir, escribir, escribir…
  2. Analizar el contenido al margen de la ortografía y el estilo utilizado
  3. Dejar reposar el texto unos días antes de iniciar la corrección
Pautas para corregir tu tesis doctoral

La primera regla para corregir tu tesis doctoral es tener un documento al que no necesites añadir más contenidos.

Excepto en trabajos de extrema urgencia, el modus operandi de la mayoría de los traductores y correctores de texto es descansar del documento tras una primera corrección o tras realizar la traducción; así, conseguimos alejarnos de la obra y, a menudo, disociar elementos que habíamos pasado por alto.

A continuación, el estudiante deberá evaluar la importancia del trabajo, sus capacidades para desempeñar las funciones, sus fortalezas y debilidades, etcétera. Para nosotros, existen cinco claves, que son:

1. Capacidades, esfuerzo o asesoramiento

La redacción de la tesis recoge la investigación realizada, su proceso y los resultados obtenidos a través de la triada dialéctica hegeliana: hipótesis, antítesis y síntesis. Algunos estudiantes cuentan con una buena capacidad de escritura y unos conocimientos suficientes para estructurar el discurso adecuadamente y entregar un trabajo impoluto, sin errores de ortografía, gramática o coherencia. Si no es nuestro caso, deberíamos ser sensatos y, o bien realizar un esfuerzo extra, o bien buscar asesoramiento lingüístico de calidad.

2. Seguir unas pautas de corrección efectivas para la tesis

A estas alturas, sabrás que una única lectura no será suficiente. No obstante, es importante que, en el momento de corregir tu tesis, te distancies de ella. Trabajar día y noche en un proyecto supone asumir lo que debería decir un apartado y no lo que dice exactamente. Por ello, si no tomas distancia, el trabajo de corrección será inútil, ya que no verás dónde están los errores. Quizá, está es la principal razón para delegar el trabajo de corrección en manos de un corrector profesional, ya que nuestros allegados pueden no querer o no tener los conocimientos necesarios para realizar una lectura profesional.

3. Tiempo

Vamos por partes, claro. Primero, escribe la tesis y luego preocúpate de corregirla. Aunque… quizá no es mala idea que automatices una revisión tras cada sesión de escritura, ¿no? Eso sí, deja pasar unas horas entre medio. Vale, puede parecer un incordio, pero todos los errores que veas durante la redacción pueden ahorrarte días de trabajo cuando estés al final del camino.

4. ¿Dónde corregir la tesis?

En el bar, no. Si has decidido ahorrarte la pasta, que  te quede claro que un bar no es un buen lugar donde recluirse para corregir la tesis (a no ser que tengas una capacidad de abstracción fuera de lo común). Necesitas un sitio silencioso, tranquilo y apartado donde puedas leer en voz alta, consultar dudas de carácter ortotipográfico o gramatical y distraerte lo mínimo.

5. Corrector profesional para la tesis

Oye, que no te sepa mal. Nos cansamos de repetirlo pero, por muy bien que uno escriba, la revisión de un texto realizada por un tercero enriquece cualquier proyecto y ofrece un punto de vista complementario del que es importante saber beneficiarse.

Eso sí, la experiencia nos dice que:

a)  No contrates al más barato, en serio. Contrata a alguien cuya lengua materna sea aquella en la que vas a entregar la tesis doctoral, y  parte de la base  de que no vas a conseguir algo bueno, bonito y barato.

b) No le pases el muerto al corrector. La investigación y la escritura de la tesis es cosa tuya, el corrector debe corregir y pulir el texto, o sea, asesorarte y corregir el contenido de la tesis en cualquier ámbito lingüístico. Su tarea no será llevar a cabo un trabajo de escritura que, parcial o totalmente, no rea’lizaste en su momento.

Las prisas son malas consejeras.

Nuestro objetivo final será evitar esto.