Vale, ahora que ya has analizado a tu público y a tu competencia y has trazado la hoja de ruta que debes seguir para lanzar tu estrategia digital, es hora de ponerse manos a la obra, ¿o no? En nuestro tercer punto para crear una estrategia digital paso a paso, hoy voy a hablarte sobre cómo ejecutar las acciones que hemos planeado anteriormente.

No hay estrategia sin táctica ni resultado sin planificación. Click Para Twittear

Bueno, para serte sincera, te diré que todavía queda un paso más antes de ponerte a ejecutar tu plan de contenidos: ¿cuál es la táctica más certera para alcanzar a tu público? La respuesta a esta pregunta dependerá, en gran medida, del tipo de contenido que quieras crear y del objetivo que este deba cumplir.

Cómo elegir el formato de los contenidos de tu estrategia digital

Tras una planificación correcta, la ejecución de la estrategia digital es básica para el éxito del plan de marketing digital.Como ya te he comentado antes, el primer paso es saber qué queremos conseguir con cada contenido concreto. A partir de aquí, lo primero que necesitas hacer es investigar cuál es tu público y ver en qué canales se mueve más o qué medios pueden resultarle más atractivos: si te diriges a gente muy joven, una buena idea sería trabajar Instagram; en cambio, si vas a hablar con un público más profesional quizá te interese más hacer una campaña en LinkedIn.

En este sentido, también debes tener en cuenta el tipo de usuario de cada canal: Pinterest es una red eminentemente femenina, mientras que otras se caracterizan por estar enfocadas a un público adolescente. Aun así, ten en cuenta que hay mundo más allá de las redes sociales: páginas como Milanuncios pueden funcionarte a las mil maravillas según tu tipo de público y el servicio que ofreces.

Hay mundo más allá de las RRSS. ¡Busca el canal que más se adapte a tu marca! Click Para Twittear

Después, toca seleccionar los contenidos que te interesan, curarlos y, por qué no, añadir tu propio granito de arena creando contenidos nuevos. El copywriting, las referencias a otros materiales, la optimización… Cada pequeño paso cuenta para alcanzar el contenido adecuado en cada momento.

Ya tengo contenidos… Y ahora ¿cómo alcanzo el objetivo de mi estrategia digital?

Como te decía, aquí necesitas marcarte unos objetivos definidos de los cuales dependerá la táctica que sigas para alcanzarlos. Así pues, lo primero que tienes que preguntarte es: ¿qué espero de mi estrategia digital? Las respuestas, como ya comentamos anteriormente, pueden ser muchas: vender más, conseguir suscriptores… Sea como sea, todos los objetivos que quieres cubrir pueden dividirse en atraer clientes, fidelizarlos, convertirlos o persuadirlos.

Una vez tengas esto claro es cuando puedes empezar a plantearte cuál será la táctica más eficaz para llevar a cabo tu plan. Aquí es donde se abre un mundo de posibilidades y donde deberás dedicar un buen rato (¡y unas cuantas horas, si me apuras!) a valorar los pros y contras de cada una. Como te decía antes, a modo de ejemplo, puedes elegir entre:

  • eBooks
  • Landing pages
  • Contenidos del blog
  • Videotutoriales en YouTube

Por supuesto, todas estas tácticas de contenido pueden combinarse entre sí y, de hecho, es esto lo que da lugar a una estrategia digital (de inbound marketing). Mejor veámoslo con un ejemplo muy sencillo, ¿vale?

Imaginemos que queremos aumentar el número de ventas de un producto concreto de nuestro negocio que, en este caso, es una tienda de material fotográfico.

NIVEL 1

  1. Creamos una serie de videotutoriales dando consejos básicos sobre fotografía y publicamos algunas entradas en el blog para darles más visibilidad y presentarlos
  2. Los compartimos como una publicación patrocinada en Facebook para incrementar el alcance y la viralidad del contenido
  3. Recopilamos los contenidos en un eBook descargable bajo suscripción, ampliando la información con más datos de interés para conseguir una buena lista de suscriptores

NIVEL 2

  1. Creamos otro eBook descargable con trucos avanzados
  2. Publicamos algunos extractos en el blog con un enlace para descargarlo

NIVEL 3

  1. Preparamos una landing page sobre un producto específico de nuestra tienda que queremos promocionar (por ejemplo, un nuevo objetivo)
  2. Preparamos una campaña de e-mail marketing para enviar a todos los suscriptores que descargaron el eBook avanzado con un enlace a la landing

De un modo muy básico y esquemático, este sería un proceso mediante el cual conseguir el objetivo de nuestra estrategia digital: aumentar las ventas de un producto. ¿Recuerdas aquello que comentamos sobre el embudo y las conversiones? Pues esa es la idea: de un público muy general (el que está interesado en aprender cosas básicas de fotografía) pasamos a otro más concreto, el que busca un material más avanzado y técnico, y de aquí, captamos a aquellos que necesitan un producto concreto.

¿Quieres éxito? Haz que la gente pase por el embudo Click Para Twittear

Como te decía, es un esquema muy básico y muy sencillo (¡ojalá fuera así de fácil!) pero para reflejar cómo los diferentes canales de contenido se relacionan entre sí ya nos sirve. Así que ya sabes: para conseguir los objetivos de tu estrategia digital debes saber en qué casos es más recomendable usar uno u otro canal y, sobre todo, optimizar cada contenido para sacarle el máximo partido. Como te decía más arriba, los contenidos pueden servirte para:

  • Fidelizar: en este campo entran las ofertas para clientes o los descuentos exclusivos, por ejemplo. Cualquier acción, en definitiva, que sirva para mantener al cliente contento con la marca.
  • Convertir: campañas de e-mail marketing, landing pages… Todo lo que empuje al usuario a llevar a cabo la acción final que perseguimos.
  • Atraer: llamar la atención del usuario para que se interese por nosotros. Aquí entrarían los concursos, los tutoriales o los vídeos, por ejemplo.
  • Persuadir: los eBooks, los contenidos del blog o los recursos descargables. El objetivo es convencerle de que sabes de lo que hablas, ¿verdad?

Una vez optimizado cada contenido, lo último que queda es promocionar y revisar las métricas para ver qué funciona y qué podemos mejorar, ¿verdad? ¡Pero de eso ya hablaremos otro día!