El marketing digital es, muy probablemente, uno de esos espacios limítrofes que nadie de fuera sabe dónde enmarcar: ni tus padres, ni muchos de tus amigos, ni tus críos, o sobrinos, o… ya te haces una idea; quizá sea porque sus fronteras no están tan definidas (o restringidas) como en otros puestos de trabajo, pero lo que está claro es que no es posicionar páginas webs, como lo definen muchos de nuestros amigos, ni escribir un blog, ni preparar un público objetivo, o una plantilla de cliente ideal; aunque también es todo eso, claro.

Supongo que el mayor hándicap es que nos enfrentamos al siguiente problema: trabajar en marketing solo es una forma de mejorar la comercialización de productos y servicios, pero también nos permite hacer eso de miles de formas distintas. El caso más ejemplificativo es el inbound, que es, actualmente, la joya de la corona, la meta, y también el punto de partida; porque… ¿cuántas formas hay de hacer inbound marketing? ¡No existen dos estrategias digitales iguales!

Comunicador digital (definición)

Venía yo a definirle la comunicación digital…

Habrá quien concentre esfuerzos en un blog, y quien prepare vídeos para YouTube, y allí estaremos nosotros, si trabajamos con ese tipo de contenidos; habrá quien centre esfuerzos en miles de fichas con mensajes personalizados en su eCommerce, y quien no tenga dudas de que los Content Plan para redes sociales son aquello que le está dando mejores resultados.

Detrás de todo esto, está un equipo de marketing; detrás está el comunicador digital. Y es que en la trastienda de los análisis de keywords, las listas de influencers de tu sector, los calendarios editoriales, los públicos segmentados hacia los que dirigirse, y todo eso, es donde se decide cómo hablar con cada persona, por qué canales transmitir el mensaje y cuándo, cómo y por qué hacerlo. Creatividad unida a una planificación férrea que pocas veces percibe el receptor: y así tiene que ser.

¿Entonces? Bueno, sé que hasta aquí he dicho poco, porque describir la comunicación digital es algo así como aquellas imágenes de gradaciones de color que te preguntan: ¿en qué punto exacto el rojo se convierte en azul?

Marketing solo es un concepto. Si alguien intenta utilizarlo contigo como una respuesta definitoria, busca una mejor. Busca una respuesta que te ofrezca la escena completa, una estrategia íntegra, una forma de comunicar en palabras, con una página y un blog especializado que se complementan entre sí, o que lo hacen poniendo atención en múltiples medios sociales o tradicionales, o con imágenes, como aquel sastre que, simplemente, había decidido promocionarse a través de vídeos en YouTube (Bere Casillas, si no recuerdo mal), o aquellos comunicadores cuya cara visible solo aparece por Twitter —como Moe de Triana, o Barbijaputa, o Norcoreano—, o casi.

Un comunicador o comunicadora digital son los verdaderos apasionados del marketing digital, personas que crean contenidos con un fin, y saben cómo hacerlos volar. Porque no es cierto que, hoy, el marketing solo sea contenidos, pero los contenidos es todo lo que vemos ahí delante.