Desde mi experiencia, el trabajo del corrector de textos requiere la consulta constante de obras de referencia, de foros profesionales y de diferentes webs especializadas para resolver dudas que puedan ir surgiendo durante la corrección del texto.

Esto significa, pues, que el corrector debe pausar su trabajo constantemente para hacer estas consultas, con la consecuente pérdida de concentración que ello conlleva. Sin embargo, hay muchísimas herramientas útiles (¡y algunas gratuitas!) que un corrector de textos puede utilizar para que su ritmo de trabajo no se vea excesivamente perjudicado.

Recursos para el corrector de textos

Yo, personalmente, suelo utilizar estas herramientas de forma más o menos habitual, ya sea porque me ahorran tiempo en la gestión de los proyectos o porque me permiten trabajar de forma más ordenada:

  • Wordcounter. Sencillo, útil y eficaz: estos son los tres adjetivos que mejor describen esta aplicación. Wordcounter es un contador de palabras y caracteres: solo hay que copiar y pegar el texto en el recuadro y la aplicación irá contando de forma automática a medida que vayamos agregando texto. Y no solo eso: también te dice cuáles son las palabras que utilizas con más frecuencia y con qué densidad. Poco más se puede pedir a una herramienta gratuita, ¿verdad?
  • Stilus. Este sitio web permite corregir textos directamente desde Internet; lo que lo hace tan especial es que incorpora el Diccionario de la RAE, la Nueva ortografía y el Panhispánico de dudas, así como varios manuales de Martínez de Sousa, y basa sus sugerencias de corrección en estas publicaciones. Además, permite instalarlo como complemento en Microsoft Word para poder seguir editando el documento desde el procesador de textos.
  • Evernote. Esta aplicación se está volviendo poco a poco indispensable: no solo te permite almacenar notas y capturas de pantalla (muy útil, por ejemplo, para adjuntar documentación gráfica a las correcciones de un documento) sino que también te permite configurar presentaciones con las notas que has ido creando. Esto es perfecto para presentar un informe de corrección visual y eficaz, por ejemplo. Pero sin duda, el punto fuerte de Evernote es que permite al corrector de textos ordenar todos sus documentos por etiquetas: ¡di adiós a perder archivos!
  • Tomato. Esta herramienta es perfecta para centrar la atención en la lectura y la corrección del texto. Se trata de un cronómetro de 25 minutos, de manera que es mucho más fácil seguir el avance del proyecto y las horas de dedicación al mismo.
  • Apuntes (RedIris). La lista de correo (pública) de Apuntes de RedIRIS, red académica y de investigación española que tiene como fin mantener informada a la comunidad científica y universitaria, tiene como fin el buen uso de la normativa, gramática y el estilo en los medios (promovida por la Fundación del Español Urgente). Este recurso nos lo descubrió Berta Carmona (Ecoescritura) en los comentarios del primer artículo de la serie Recursos del corrector de textos (I).
    Y vosotros, ¿conocéis alguna otra herramienta que sea útil para el corrector de textos?