La diada de Sant Jordi es una fecha muy especial para nosotros porque, desde que Vorágine vio la luz allá por el 2010, esta festividad guarda una estrecha relación con nuestra pequeña firma, empezando por su propio nombre.

En un primer momento, nuestros campos de interés abarcaban la traducción, la corrección de textos, la redacción, el marketing digital… Una vorágine de ideas que giraban en torno a un punto central: la comunicación escrita en todas sus vertientes. Un remolino de proyectos… Que adoptó el nombre de Santiago de la Vorágine, compilador de la Leyenda dorada: el primer texto escrito en el que se hace mención a la leyenda de San Jorge y el dragón.

¿Y por qué esta leyenda, precisamente? Porque Vorágine nace en Barcelona, y pocas fiestas hay más sentidas en la ciudad condal que esta celebración: el 23 de abril fue proclamado fiesta de precepto ya desde 1378 por el Consell de Cent y el Parlamento catalán la ratificó en 1456; fue también durante el s. XV cuando el 23 de abril se convirtió en el día de los enamorados, quienes se regalaban un libro y una rosa roja que representaba la sangre del dragón y simbolizaba la pasión de los amantes.

Este hecho guarda una gran relación con la Feria de las rosas que se ha celebrado durante los últimos cinco siglos en Barcelona durante estas fechas, en la que era tradición que los enamorados regalaran un ramo de rosas a su amada.

La relación de esta fiesta con la literatura empieza años más tarde: ya en el s. XX, Vicent Clavel Andrés propuso al Gremio de Editores de Barcelona que se instaurara un día para promover y difundir los libros en Cataluña, siendo la fecha escogida el 7 de octubre.  Dos años después, durante la Exposición Internacional de Barcelona, los libreros tomaron las calles y las invadieron de pequeños puestos en los que exponían sus libros: la iniciativa tuvo tanto éxito que se decidió cambiar la fecha de esta feria por la del 23 de abril.

Además, este día se conmemora la muerte de Shakespeare, el entierro de Miguel de Cervantes y el fallecimiento de Josep Pla. También es el Día Mundial del Libro desde 1995. ¿Qué emblema de la ciudad podría encajar mejor con la filosofía de nuestra firma?

Por este motivo, decidimos adoptar al drac y a la princesa, a Sant Jordi y a la rosa, y dejamos que nos acompañaran en una aventura tan épica como es emprender un negocio hoy en día. Pero como le tenemos mucho cariño al dragón, no nos convence demasiado el hecho de que siempre acabe como acaba y, por ello, hemos preparado un vídeo explicando nuestra propia versión de esta famosa leyenda.

Porque estamos convencidos de que la comunicación es la clave, nos preguntamos qué habría pasado si a San Jorge le hubiera dado por contratar un traductor o si la princesa hubiera resultado ser políglota y hablara draconiano. ¿Queréis saberlo? ¡Adelante!