Vorágine cierra sus puertas. Puertas altas, portones incluso, de aquel castillo donde convivían la princesa, el drac de Sant Jordi y el referido caballero. Puertas metafóricas, pero cuyos portazos nos duelen ahora que miramos desde el exterior y nos despedimos de nuestra propia creación.

Ha sido toda una aventura, ¿verdad? Para nosotros, lo ha sido. […]