Puede que hayas llegado aquí buscando a un redactor freelance, y tienes una idea bastante difusa de lo que es. Yo te imagino con el típico bocadillo en forma de nube de los cómics… Primero, aparece un tipo escribiendo en una mesa, pero eso es antiguo; después, aparece otro con un MacBook Air de esos, pero olvídate porque nuestros redactores tampoco cobran tanto por ahora…  En realidad, no tienes que darle muchas vueltas, un redactor es alguien como tú, o como yo, a quien le gusta sorprender con las palabras, y que pone al servicio de empresas o agencias de marketing digital y publicidad sus habilidades.

redactor freelance

Pon un redactor freelance, hombre… ¡Mira todo lo que hacen! (Vector diseñado por Freepik.)

Si estás pensando en contratar los servicios de un redactor freelance quizá eres el account manager o el responsable del marketing de contenidos de una agencia SEO que ha oído hablar de nosotros: en ese caso quizá todavía recelas acerca de que sepamos donde pretendemos meternos. ¡Pero sí que lo sabemos! Mira, échale un ojo a toda la documentación que hemos preparado pensando en ti.

Por otra parte, también te imagino (¡ahora me toca a mí!) como una pyme que quiere preparar unos cuantos contenidos para su blog, y quizá en ese caso sería bueno que te planteases si tienes una estrategia de inbound marketing o, simplemente, has oído que necesitas un blog (y lo necesitas). Sea como sea, puedes preguntarnos, que te asesoraremos y dirigiremos hacia lo que realmente estás buscando.

Por último, también te imagino como redactor jefe, o como editor de una revista, o encargado de la agenda cultural de Barcelona que necesita un encargo puntual, o algo más constante, pero tampoco te quieres precipitar, evidentemente.

Nosotros estamos dispuestos a hacer que todo eso parezca fácil, y a dar voz a esa idea que tienes. ¿Sabes cómo? Adentrándonos en profundas búsquedas documentales; equipándonos con el sinónimo más aguzado y sitiando el alma de tu interlocutor.

Y lo vamos a hacer encantados, que lo sepas. Porque comemos de esto.

¡Pon un redactor freelance en tu vida!

Para nosotros, freelance significa sin ataduras. Bueno, que sí, que también somos autónomos, y que tenemos facturas que pagar, pero se trata de saber elegir aquellos proyectos que nos enamoran, o nos entusiasman, o nos parecen una gesta digna en la que participar…

Como contrapartida, te ofrecemos unas cuantas cosas que te vas a asegurar por contratar nuestros servicios. ¿Sabes de lo que te hablo, no? Aquí es donde las marcas hablan de su calidad, sus precios, etcétera, etcétera. Yo te voy a demostrar por qué lo que digo es cierto.

Cinco cosas con las que debe contar un redactor freelance

#1 ¡Zarpas de dragón! Con un bolígrafo rojo, y otro azul (¡o verde!)

A veces, leo por ahí: “El redactor freelance debe contar con buenas habilidades de escritura.” Después, se me cae el alma a los pies. ¡Pues claro que se necesita una buena ortografía, y una sintaxis correcta, y una tipografía coherente…! No obstante, deberían añadirse conocimientos de marketing (para saber a quién leches tienes que hablarle, y qué tono utilizar, y cómo segmentar el mensaje hacia un grupo objetivo, por ejemplo), o cómo hacer que el mensaje resulte natural y, a la vez, funcione para la estrategia de posicionamiento web de la firma, o mejora el branding de la marca, o la estrategia de captación y viralización…

#2 Una originalidad del tamaño de un castillo

Ahora más que nunca, no vale la pena repetir lo que otros han dicho. Pero las cosas siguen funcionando igual, ¿o no? O sea, que redactar contenidos digitales o trabajar en marketing de contenidos sigue requiriendo de búsquedas documentales. ¿Qué ocurre entonces? Que no basta con contenido útil, también debemos saber cómo transmitirlo sin ser repetitivos.

#3 Precios dignos de un cuento

¿Te parece extraño que te hable tan abiertamente del presupuesto, no? Desde luego, no es habitual. Y, por el contrario, es uno de los factores que tiene más peso. Aquí, nadie te va a redactar 10.000 palabras por cincuenta euros y, si lo hace, poco va a durar. Pero también es cierto que los trabajos continuos permiten adaptar mucho el precio del redactor. Es posible encontrar buenos precios; el equipo del que estoy rodeado creo que tiene buenos precios y trabaja muy bien, pero eso es muy distinto a regalar tu trabajo.

#4 La capacidad de afilar las palabras

Seamos claros. Aguzar el ingenio, pensar cómo debería empezar el discurso y alcanzar a tu interlocutor a través de un mensaje que perdure no es fácil. ¡Pero es que encima es cansado! Y quizá no tienes el tiempo, o quizá tengas a un equipo SEO muy capaz, pero la captación y la viralización de los mensajes  es tu asignatura pendiente.

#5 El peso del nombre

No de Vorágine siquiera: nosotros no somos muy egocéntricos en realidad. Pero échale un ojo y mira con quién trabajamos a ver si te convences. Seguro que los hay que te piden menos y los hay que te prometen más, pero nosotros estamos trabajando con agencias de marketing online y grandes marcas desde hace años, ¿y ellos?

Marketing de contenidos para mentes inquietas

La capacidad de afilar las palabras… hace que estas quepan en cualquier dispositivo. ¿No lo sabías? (Vector diseñado por Freepik.)