Hoy, con motivo de que en pocas semanas empezarán a contribuir en el blog algunos de nuestros colaboradores (y colaboradoras, que aún me busco un problema) más cercanos (y cercanas), me gustaría hablar sobre la agencia de traducción.

Ya sabes, supongo: ese subdominio que tenemos integrado en la página principal de Vorágine y que te lleva hacia los servicios de traducción que ofrecemos desde hace más de cuatro años.

Me gustaría hablar de ello porque es una buena oportunidad de plantear cómo queríamos trabajar y cómo trabajamos al respecto, ya que bajo las palabras agencia de traducción se esconde una agencia un tanto atípica. Y nosotros, que nos prometimos a nosotros mismos que íbamos a basar todo nuestro trabajo en la transparencia, no queríamos vender ni a colaboradores ni a clientes una imagen diferente a lo que realmente somos: eso no funciona (a medio plazo, al menos).

Y es que si estás leyendo esto, quizá creas que Vorágine tiene su agencia de traducción en Barcelona plantada en una oficina de 240 m2 en el Paseo de Gracia, pero no. Como sabrás, nuestro equipo está focalizado en servicios de comunicación, donde la corrección y el marketing de contenidos tienen un peso notable, y donde queríamos que la gestión de traducciones mantuviese la misma calidad.

La agencia de traducción está basada en tres premisas: calidad, confianza y flexibilidad.

Por ello, una vez contábamos con nuestra estructura empresarial nos preguntamos: ¿cómo vamos a hacerlo para ofrecer a nuestros clientes traducciones de primer nivel? En este punto, no hay una única respuesta, pero para nosotros fue el outsourcing.

¿Sabes por qué? Porque decidimos basar la agencia de traducción en tres premisas: calidad, confianza y flexibilidad; y con ellas como base, no vimos posible seguir un modelo tradicional de trabajo.

Traducir mediante círculos: calidad, confianza, flexibilidad

Así que durante semanas, e incluso meses, nos rompimos la cabeza; después vimos que allí donde la mayoría de empresas de traducción ven su mayor debilidad, nosotros podíamos encontrar una fortaleza más.

#1 Calidad

Primero establecimos un pilar: calidad. Pero fuera del típico eslogan comercial de “calidad, precios impresionantes e inmediatez total”. Es posible encontrar un trabajo a buen precio y de calidad, pero no rápido; es posible encontrar un trabajo de calidad y rápido, pero no a buen precio; y es posible encontrar un trabajo rápido y a buen precio, pero no de calidad.

Entonces, lo teníamos claro: seguro que hay cientos de empresas que ofrecen grandes precios, pero en Vorágine estableceríamos que la calidad fuera nuestro sello distintivo.

#2 Confianza

Antes del lanzamiento de la agencia de traducción, teníamos la suerte de haber colaborado con un gran número de profesionales en Barcelona y en otros puntos de España mediante medios digitales. ¿Pero qué conocimientos teníamos nosotros de ruso, árabe o turco? Y sobre todo, ¿cómo podíamos forjar una relación sólida y de confianza con nuestro equipo?

Una agencia de traducción que se basa en la confianza

¡La confianza es clave para no sucumbir ante tanta traducción!

Seguro que existen muchas alternativas a este tropiezo, pero para nosotros la mejor solución fue el boca-oreja, la confianza o, dicho de otro modo, los círculos de confianza. Vorágine ha crecido como agencia de traducción a un nivel distinto a como lo ha hecho en otros medios de comunicación y comunicación digital, y es así porque deseamos trabajar con colaboradores de confianza.

Y nosotros tenemos confianza en nuestros colaboradores, y fruto de esa confianza intentamos establecer nuevas relaciones con terceros. En otras palabras, nuestros colaboradores son la herramienta imprescindible para que los servicios de traducción funcionen.

Así, si necesitamos contar con otro traductor, preguntaremos y nos dejaremos guiar por el criterio de los colaboradores con los que ya contamos para que nos ayuden a seguir creciendo. Para nosotros, su experiencia es esencial y su opinión, básica: nos basta con su confianza para creer que esta nueva persona nos ofrecerá los estándares que buscamos. ¡Aunque, eso sí, no se escapará de realizar alguna prueba!

#3 Flexibilidad

Por último, la agencia debía contar con un grupo de profesionales flexibles en su trabajo. Esto no siempre hace referencia al precio (aunque también es una posibilidad a veces), sino más bien a los recursos con los que podía contar, la colaboración con terceros, el asesoramiento lingüístico e incluso la posibilidad de asumir traducciones de urgencia.

Sin embargo, para nosotros flexibilidad no significa concesiones constantes, sino más bien el deseo de trabajar unidos y crecer juntos.

Receta de agencia, traducción y Barcelona

Traducir mediante círculos de confianza fue el inicio; de acuerdo, fue un inicio lento (pero constante), donde rodearnos de profesionales con experiencia nos ha permitido crecer, dar servicio a grandes marcas y aprender de los mejores. Y la confianza ofrece tranquilidad; una tranquilidad que debe ser mutua y una predisposición que nos ayuda a ser una constante en los proyectos de comunicación de nuestros clientes.

Llegados a este punto, es posible que ya no sea el cómo lo ofrecemos, sino el qué. Y el qué son cientos de combinaciones lingüísticas que ofrece nuestra agencia de traducción basándose en un elevado estándar  de calidad, confianza y flexibilidad, y eso no tiene precio.

Bueno, sí. Nosotros se lo hemos puesto, y es gracioso, porque no es caro; se trataba de replantear el modelo de trabajo, y eso sí que requiere dedicación.

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